Este 8 de diciembre se encendieron los "arbolitos" de navidad

San Cristóbal 11/12/2012
En conmemoración a la Inmaculada Concepción se encienden los arbolitos de Navidad en todo el mundo. Como lo indica la tradición cada 8 de diciembre, el pino navideño adornado y el pesebre a la espera de la natividad del Niño Dios, son parte de la rutina de un día donde las familias de todo el planeta rinden culto a la venida del Salvador.

Los arbolitos expresan deseos de buenaventura, paz y amor. Consignas que se repiten al colocar cada uno de los pinos navideños. Las ciudades se visten de navidad y se repite el colorido de miles de luces en los principales edificios y monumentos de todo el mundo.

Un culto milenario

La tradición impone empezar a armar el Arbol de Navidad el 8 de diciembre, en coincidencia con el Día de la Virgen, y culminar de hacerlo en Nochebuena colocando en su cima la estrella, en recuerdo de la que guió a los Reyes Magos hasta Belén. Pero la vida moderna lo ha apurado todo: en la mayoría de los hogares, tanto el árbol como el pesebre se arman enteramente el 8 de diciembre y se desarman el 6 de enero, desafiando los tiempos y los simbolismos. Por ejemplo, aquel que dice que el árbol debe tener entre 21 y 28 adornos esféricos, dependiendo de la cantidad de días que ese año tenga el Adviento, que marca el inicio del año litúrgico cristiano y comprende los cuatro domingos anteriores a la Navidad.

Para el común de los mortales, elegir el color de las esferas depende del estado de ánimo y de la "suerte" que se desea: así, vestirlo de rojo, deparará pasión; de oro, riqueza; de blanco, paz; de azul, tranquilidad; de amarillo, éxito; de naranja, alegría; de marrón o beige, trabajo; de verde, esperanza. Pero para los creyentes, el simbolismo es otro: las esferas representan los rezos que se hacen durante el período de Adviento y sus colores responden, las rojas, a peticiones; las plateadas, a agradecimiento; las doradas a alabanza y las azules a arrepentimiento.