"No es imposible fabricar lámparas LED, hace falta impulsar la industria de base"

Argentina 21/02/2013 Por
Lo afirmó el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas de la UNR, Oscar Peyre, sobre las dificultades para la reposición de lámparas en los semáforos de la ciudad. "No es imposible fabricar lámparas LED en el país. Hay que tener decisión política del Estado nacional y proyectar la instalación de maquinaria para producir semiconductores y microprocesadores, lo que desembocaría en la fabricación de LED", indicó Peyre.
Semáforo - Celeste
Semáforo - Celeste

Así opinó el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas de la UNR, Oscar Peyre, sobre la falta de ese tipo de lámparas en muchos semáforos de la ciudad.

La Municipalidad explicó que el problema de reposición de luces se debe a las restricciones a las importaciones que impuso el año pasado el gobierno nacional y que afecta la llegada al país de esas lámparas que funcionan en base a una tecnología más sofisticada. El problema se profundiza porque se tipo de artefactos no se pueden desarrollar en el país.

Peyre confirmó que efectivamente, hoy por hoy, no se pueden fabricar lámparas LED, pero que no sería imposible hacerlo si hay una decisión política del Estado para impulsar esa industria.  

"Es posible fabricar LED. Los LED son semiconductores. Si uno tiene la tecnología para producir semiconductores, puede producir no sólo LED, sino circuitos integrados, microprocesadores. Sería una decisión estratégica como Nación muy importante y trascendente. Es verdad, en este momento no hay nada donde se puedan fabricar LED porque la industria de base no existe en la República Argentina. Acá se reciben los componentes y se ensamblan. Argentina debería tomar una decisión como Estado para poder cambiar esta historia", remarcó el ingeniero rosarino.

Peyre recordó el esplendor que la industria electrónica tuvo hasta mediados de la década del 70. "Cuando estudiaba tenía una calculadora fabricada completamente en Argentina. Todo eso fue desmantelado a partir del golpe de Estado de 1976. La decisión política en aquel momento fue embarcarse en un sistema de producción en el país que obedeció a que no se desarrollara la electrónica y fundamentalmente la fabricación de componentes. Aquí estaba Inelro (Industrias Electrónicas Rosarinas), que fabricaba televisores. Ese proyecto de país fue truncado".

En otro tramo de la nota, el decano de Ingeniería manifestó su alegría porque la cantidad de estudiantes inscriptos para este ciclo lectivo se mantuvo alta. "Estamos contentos porque hasta ahora tenemos 1.100 inscriptos. La inscripción que estará abierta hasta fines de marzo, es sostenida".


Agenciafe/La Capital