Región

Veredas nuevas en el bulevar Santa Fe: cómo se pagó la obra que Rafaela no pudo hacer en 2010

Rafaela inauguró este miércoles la renovación de las veredas del bulevar Santa Fe. Los frentistas pagan el 70% de una obra presupuestada en unos $1.008 millones, que hace quince años había frenado el registro de oposición.
Por: RO28 de octubre de 2026
Corte de cinta de las nuevas veredas del bulevar Santa Fe, frente al Museo Histórico Municipal de Rafaela, este miércoles 28 de octubre. Foto: Rafaela Noticias.

El centro de Rafaela estrenó oficialmente este miércoles 28 de octubre sus nuevas veredas. El intendente Leonardo Viotti encabezó el acto frente al Museo Histórico Municipal, en bulevar Santa Fe y 9 de Julio, junto a representantes del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), comerciantes y frentistas. La obra se terminó a mediados de mes, después de unos once meses de trabajo, pero lo más interesante no es solo cómo quedó: es cómo se pagó y por qué esta vez sí se pudo hacer.

Qué se hizo

La intervención abarcó seis cuadras y dos tramos de doble extensión del bulevar Santa Fe, entre Constitución-Tucumán y 9 de Julio-Lavalle. Según la información difundida en el acto, se renovaron más de 4.000 metros cuadrados de vereda (la ordenanza que autorizó la obra hablaba de 4.877,67 m²) con beneficio directo para 78 frentistas.

Las nuevas veredas tienen rampas accesibles en todas las esquinas, superficies antideslizantes y losetas podotáctiles de guía y alerta para personas con discapacidad visual a lo largo de todo el recorrido. También se sumaron más de 500 metros cuadrados de superficies verdes, cazuelas más amplias para el arbolado y espacios de absorción del agua de lluvia. Antes de cerrar el piso, se hicieron trabajos subterráneos coordinados con Aguas Santafesinas sobre conexiones y redes cloacales.

Los trabajos arrancaron en noviembre de 2025 y avanzaron por tramos para no cortar de golpe la actividad comercial. El tránsito peatonal quedó liberado sin interrupciones desde el jueves 15 de octubre, según informó Radio Rafaela.

Quién paga: el 70% lo ponen los frentistas

La obra se hizo por el sistema de contribución por mejoras: los propietarios con frente sobre el tramo pagan el 70% del costo y la Municipalidad, el 30% restante. Cuando se abrió el proceso, la secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo, Patricia Imoberdorf, estimó el valor total en unos 1.008 millones de pesos y el metro cuadrado de contado, con descuento, en alrededor de $102.500, según Rafaela Noticias.

Con la promulgación de la Ordenanza N.º 5607 se liquidaron a los 78 frentistas montos de contado por un total de 516,10 millones de pesos. Las diferencias entre vecinos eran enormes: el que más debía pagar, por una vereda de casi 210 m², tenía una obligación de 22,07 millones de contado o 2,57 millones por mes en cuotas; el de menor superficie, 15,4 m², pagaba 1,63 millones en total o unos 190.000 pesos mensuales, de acuerdo con el detalle publicado entonces. Había un 30% de descuento por pago al contado (o en tres cuotas) y una opción de hasta 12 cuotas actualizables cada cuatro meses.

El antecedente de 2010 y el 22% que no alcanzó

La renovación de estas veredas ya se había intentado hace unos quince años y se cayó porque el registro de oposición superó el 40% de los frentistas, el umbral que fija el sistema para cancelar una obra por contribución de mejoras. En esta oportunidad, el registro estuvo abierto entre el 28 de julio y el 8 de agosto de 2025 y cerró con un 22% de rechazo, lejos del límite, según La Opinión. Varios de los propietarios que se habían opuesto en 2010 volvieron a firmar en contra, sin éxito.

No fue un camino sin objeciones. Algunos frentistas cuestionaron costos que consideraban indebidos, como las cazuelas de hormigón para los árboles, que representaban el 4,03% del presupuesto. Viotti reconoció este miércoles que el proyecto demandó muchas reuniones y un trabajo conjunto con el CCIRR. "Esta vez sí se superó y la mayoría de los frentistas aprobaron esta obra y esta forma de trabajo", dijo, en declaraciones recogidas por Diario Castellanos.

El presidente del CCIRR, Gabriel Corrado, contó que las primeras conversaciones empezaron en octubre de 2024. "Enseguida pudimos entender que esta era una obra necesaria y que había que aprender de los errores que habían sucedido en la anterior ocasión", señaló. Para el comercio del centro, agregó, son herramientas que "son necesarias para competir".

La cuenta que todavía está abierta

El punto más delicado del esquema es la cobranza. A fines de mayo, con la obra en un 53,98% de avance, el informe de gestión presentado ante el Concejo mostraba que el Municipio había emitido la contribución por mejoras equivalente al 25% de la obra. Sobre lo emitido a los frentistas, se había cobrado el 52% y la morosidad llegaba al 48%. El pulmón financiero fueron los convenios de pago al contado, que representaban el 35% del valor total, según aquel informe.

En el acto de inauguración no se dieron cifras actualizadas de cobranza ni del costo final después de la licitación. Es el dato que falta para saber si el modelo, que el Municipio presenta como ejemplo de trabajo conjunto con el sector privado, se sostiene también en los números.

Qué dicen los comerciantes y qué sigue

Estefanía Doque, frentista y representante del sector comercial, admitió que al principio estaban "muy preocupados" por las complicaciones de la obra, pero valoró cómo se ejecutó. "Hoy la gente anda muy cómoda. Hay mucha más gente transitando por las veredas. En estos últimos fines de semana fue muy notorio", afirmó, y recordó lo difícil que era caminar el centro los días de lluvia.

Viotti enmarcó las veredas dentro de un plan más amplio para el Casco Histórico, que incluye la puesta en valor de la plaza 25 de Mayo (todavía sin inaugurar), el readoquinado de sus calles, la Recova Ripamonti, que sigue en obra, y la incorporación de luminarias LED. "Tenemos otras obras pensadas, tenemos ya anteproyectos", adelantó, aunque aclaró que los anuncios llegarán cuando el financiamiento esté garantizado. "Ahora tenemos un centro que es un orgullo", cerró, y agregó que es "un centro mucho más lindo que hay que dotarlo de vida".